Bienvenidos a "S.O.S en un click", tu blog de confianza para aprender y poner en práctica los primeros auxilios. Aquí encontrarás guías paso a paso, consejos esenciales y técnicas de emergencia que pueden marcar la diferencia en situaciones críticas. Nuestro objetivo es brindarte el conocimiento necesario para actuar con rapidez y eficacia en momentos de urgencia, porque cada segundo cuenta y saber cómo reaccionar puede salvar una vida.
Una hemorragia es la salida de sangre del aparato circulatorio hacia el exterior del cuerpo o hacia un espacio interno. La gravedad de una hemorragia dependerá principalmente de la rapidez con que se pierde sangre, del volumen sanguíneo perdido y además, del estado físico y de la edad de la persona afectada.
Dependiendo de la ruptura o daño de vasos sanguíneos, se distinguen 3 tipos: arteriales, venosas o capilares.
Una hemorragia arterial es aquella donde su salida es rápida y pulsátil, y de color rojo brillante.
Una hemorragia venosa es aquella donde su sangrado va a ser continuo y de color oscuro.
Una hemorragia capilar es aquella donde su sangrado es lento y superficial.
Según el espacio que en el que se vierta la sangre, podemos encontrar: hemorragias internas, hemorragias externas y hemorragias exteriorizadas.
En una hemorragia externa, la sangre sale directamente por la herida al exterior
En una hemorragia interna, la sangre no se ve debido a que queda alojada en el interior del organismo.
En una hemorragia exteriorizada por orificios naturales, la sangre sale de alguna cavidad interna a través de conductos propios del organismo como los oídos (otorragia), la nariz (epistaxis), el recto (rectorragia), la boca (hematemesis) y los genitales (metrorragia).
¿Como debemos de actuar ?
Una vez identificado el tipo de hemorragia, es fundamental actuar con rapidez y de forma adecuada en la medida de lo posible.
Hemorragias externas
En caso de que la hemorragia sea arterial, debemos realizar una compresión directa sobre la herida utilizando una gasa o un paño limpio. Evitaremos el contacto de la sangre con nuestras manos y, siempre que sea posible, utilizaremos guantes para protegernos.
Tras realizar la compresión, en caso de que lo tengamos cerca, colocaremos un torniquete en la extremidad de la hemorragia entre 5 y 10 cm por encima de la herida. Una vez colocado, anotaremos la hora de colocación y no se retirará bajo ninguna circunstancia hasta que la persona reciba atención médica.
Es importante recordar que nunca se debe retirar la gasa o el paño con el que se realizó la compresión, ya que es el que hace que se coagule y se cierre la herida.
Hemorragias internas
En estos casos, no siempre es posible determinar la ubicación anatómica exacta por donde sangra ni las estructuras afectadas. Por este motivo, no se debe dar de comer o de beber a la persona herida.
En caso de que haya una fractura cerrada evidente, trataremos de inmovilizarla cuidadosamente y la trasladaremos de forma urgente a un centro de salud, vigilando constantemente los signos vitales. Para ello, se colocará a la persona en posición antishock (acostada boca arriba con las piernas elevadas) si no presenta lesiones que lo impidan para favorecer la circulación hacia los órganos vitales.
Posición antishock
Hemorragias exteriorizadas
En estos casos, la actuación variará según el tipo de sangrado y su localización.
En las otorragias, observaremos si hay una salida de líquido de color blanquecino-amarillento. En caso de que si la haya, debemos sospechar de que ese líquido sea líquido cefalorraquídeo (LCR), lo cual indica una lesión craneal por lo que no taparemos ni comprimiremos la hemorragia. Si la persona no presenta traumatismos en la cabeza o en tronco y no haya signos de politraumatismo, se puede colocar en decúbito lateral (acostado de lado) sobre el lado por donde sangra el oído.
En las epistaxis, realizaremos una compresión manual de las fosas nasales con la cabeza ligeramente inclinada hacia delante durante 5-10 min. Si el sangrado persiste, se taponaría la fosa nasal con una gasa estéril.
En el resto de hemorragias, no se debe interrumpir la salida del sangrado, ya que podría estar drenando a una hemorragia interna. Se debe actuar con rapidez y trasladar a la persona a un centro médico lo antes posible para su valoración y tratamiento adecuados.
A continuación se adjuntan 2 vídeos para la colocación de un torniquete y la compresión de un hemorragia externa.
Vídeo 1: Colocación de un torniquete
Vídeo 2: Compresión de una hemorragia externa
Se enlaza, además, una noticia de como un guardia civil de Extremadura pudo salvar una vida al conocer esta técnica.